Un encuentro, miles de encuentros

Ya perdí la cuenta de cuántas veces y cuántas personas me preguntaron aterrorizadas: “¿Que estas buscando con esto de viajar?”. Quizás, lo más alarmante para ellos sea que nunca puedo contestarles, pues sucede que no estoy buscando nada. Pero alguna vez que escuché que “el que busca encuentra” y si hablamos de encontrar, ahí sí puedo hacer el intento de darles una respuesta.

Es que viajar no es más que una suma, una sucesión infinita de encuentros. No es más que encontrar un nuevo mundo a cada kilómetro, a cada paso. Es perderse y perder horas para encontrar el camino de vuelta. O es no encontrarlo jamás y encontrarse en otro lugar .

Playa Estrella, Bocas del Toro, Panamá.

Playa Estrella, Bocas del Toro, Panamá.

Es encontrar paisajes a cada minuto, a cada segundo, es cerrar y abrir los ojos para encontrar otro nuevamente. Es encontrar un hogar distinto cada noche, no en una casa, sino en un instante de calidez antes de dormir. Es encontrarse en cientos de lugares familiares aunque acabemos de llegar.

Es encontrar personas tan diferentes del otro lado planeta para darse cuenta que somos todos iguales. Es encontrar amigos, por supuesto, algunos efímeros, otros que quedarán en un recuerdo imborrable y otros que durarán para toda la vida. Es encontrar en todo el mundo, abundancia en la pobreza y carencia en la riqueza. Y miseria, la ajena y la propia, que nada tiene que ver con el dinero. Es encontrar ayuda, siempre y cuando uno aprenda a buscarla.

Park Guell, Barcelona, España.

Park Guell, Barcelona, España.

Es encontrarse haciendo cosas que jamás hubiésemos imaginado. Es encontrarse de golpe con los millones de partículas de aire que te pegan en la cara viajando en la caja de una furgoneta o con las incontables moléculas de agua que se estrellan en tu espalda debajo de una cascada. Es despertarse distraído, creyendo estar en casa, abrir la carpa y encontrarse en medio del desierto. Es encontrar sabores, sonrisas, miradas, ideas, trabajos, atardeceres, libros, músicas, palabras exactas en momentos exactos. Es encontrar constantemente lo que la gente se ha empecinado en olvidar.

Es encontrar, encontrar y encontrar.

Erg Chebbi, Hassi Labied, Marruecos.

Erg Chebbi, Hassi Labied, Marruecos.

Pero todos esos encuentros no suelen ser azarosos, ahí está la cuestión. Son casuales obviamente, pero también causales. Pues cada uno de ellos están ordenados y relacionados entre sí, en una cadena sistemáticamente perfecta donde, recurriendo a una máxima matemática, el orden de los factores sí afecta el producto. De modo tal, que si se nos ocurriera (y si fuera posible) eliminar uno o cambiar el orden, toda la cadena sería completamente distinta.

Esto quiere decir, que cada encuentro, cada instante, cada persona, cada experiencia, vale por toda la cadena, por todo lo que somos. Y si eso es cierto, quiere decir que la suma de todos los encuentros constituye un gran y único encuentro: El encuentro con uno mismo y con la vida, que habrá que agarrarla bien fuerte para no soltarla nunca más.

Chinchero, Perú.

Chinchero, Perú.

27 comentarios en “Un encuentro, miles de encuentros

  1. Mariaaaaaaaaan, sos lo más. Imaginame aplaudiendo de pie. Siempre SIEMPRE que te leo me escucho a mí misma (en en concepto en sí, porque en la forma que lo expresás…yo no puedo ni soñarlo). La próxima que alguien me pregunte para qué y por qué viajo, les voy a adjuntar este posteo. ¡BRAVÍSIMO!

    • Agiiiiiiieeeeeeee!! Wooow, que lindo che… Este tipo de mensajes son re motivantes! Gracias nena! Yo te imagino aplaudiendo, te imagino hablando como escribís y me encanta. Me haces reír mucho! Te mando un beso grande!

  2. Mariano, qué bonito! Me gusta mucho tu estilo ;). De pronto sentí todo aquello: la cascada, el aire pegandote en el rostro…Hasta me han dado ganas de hacer lo posible por ir a viajar y seguir encontrando. Y sí…todo vale. Un abrazo!

    • Hola Deana! Quiero que sepas desde lo que escriba en este blog, voy a hacer todo lo posible para convencerte de que te vayas a viajar! Si, todo vale! ja! En serio, si es tu deseo, es bien posible! Muchas gracias por el comentario, me gusto mucho que te sientas identificada! Te mando un beso grande!

    • Tal vez sea que cuanto uno menos busca, más encuentra ¿no? Porque encuentra cosas que no buscaba… No lo sé, pero me pasó algo así. Bueno, divagué! En fin, que bueno que estas de acuerdo conmigo, ya somos dos entonces! ja! Beso grande y gracias por comentar!

    • Bienvenida Gracia! Lo más lindo de los Veo Veo, es justamente que nos permite ir conociéndonos entre nosotros! Como decía en el texto, sin darme cuenta, viajar ha sido una búsqueda y también lo es escribir. Cuando recibo estos mensajes me hacen creer que estoy en el camino correcto. Gracias por ello y besos!

  3. Muy buen texto y muy acertada tu reflexión sobre viajar. Un placer.
    Ahora en cuanto al dulce de leche de Las Flores, lo admito, es muy bueno, pero si todos los de Haedo se toman el trabajo de irse hasta Luzuriaga, van a ver que la Tronador tiene muchísimos sabores increíbles, ja, ja.

    • Como sabrás, Seba, los haedenses somos unos fundamentalistas con el tema del helado. Lo reconozco! Debo confesar que desconocía la Tronador, pero gracias por darme un motivo más para volver a los pagos! jaja! Muchas gracias por tu comentario sobre el texto, es un gran halago y motivación para seguir escribiendo y viajando. Te mando un abrazo!

    • Hola Giuliana! Antes que nada, bienvenida al blog. Espero que no te vayas, o sino me voy a ver obligado a amenazarte, sobornarte o rogarte! (creo que la última, ja!). Que bueno que te haya gustado el post, ojalá te gusten otros también! Gracias por leer y por el mensaje! Beso grande.

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